El petróleo se desplomó el martes, por el aumento de la oferta de crudo y la débil demanda debido a la pandemia del coronavirus, mientras los inversionistas se mostraron cautos frente a la probabilidad de que los productores más grandes del mundo acuerden rápidamente recortes de producción.

Los futuros del crudo West Texas Intermediate de Estados Unidos perdieron 2.45 dólares, 9.4%, a 23.63 dólares por barril, luego de acelerar sus pérdidas al final de la sesión. Los futuros del crudo Brent cerraron en 31.87 dólares por barril, una baja de 1.18 dólares, 4.41 por ciento.

La mezcla mexicana de exportación perdió el martes 10.77% o 2.01 dólares y cotizó en 16.65 dólares por barril.

La caída se aceleró antes de los informes semanales de inventario en Estados Unidos, que los analistas esperaban que subieran 9.3 millones de barriles. Finalmente los inventarios subieron en 12 millones de barriles la semana pasada.

“No puedo pensar en ningún escenario en el que pueda haber una situación alcista”, dijo Bob Yawger, director de Futuros de Energía en Mizuho.

“Será una acumulación gigantesca de petróleo; una acumulación gigantesca de gasolina”, agregó el especialista.

Los principales proveedores mundiales de crudo, incluidos Arabia Saudita y Rusia, planean reunirse mañana para discutir un recorte en la producción del hidrocarburo, pero varios ministros de energía han dicho que lo harán sólo si Estados Unidos también reduce su bombeo, comentaron fuentes a Reuters.

“El mercado indica que quiere tener más certeza sobre si los rusos y los saudíes llegarán a un acuerdo para limitar el suministro”, dijo Gene McGillian, vicepresidente de Investigación de Mercado de Tradition Energy.

Cualquier acuerdo final sobre cuánto reducirá la producción la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados, un grupo conocido como OPEP+, dependerá de los volúmenes que productores como Estados Unidos, Canadá y Brasil estén dispuestos a reducir, dijo una fuente del organismo el martes.