Los precios del petróleo cayeron a sus niveles más bajos en tres meses este viernes, casi tres dólares en Nueva York y Londres, en un mercado afectado por los temores sobre las economías de la zona euro, el fortalecimiento del dólar y abundantes reservas de crudo.

En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en junio terminó en 71.61 dólares, en descenso de 2.79 dólares en relación al jueves, luego de caer en sesión hasta 70.83 dólares, su nivel más bajo desde principios de febrero.

En el InterContinental Exchange de Londres, el barril de Brent del mar del Norte con igual vencimiento cayó 2.93 dólares a 77.18 dólares.

"Todo se está reacomodando en base a lo que pasó en Grecia", explicó Phil Flynn, de PFG Best Research.

El colosal plan de emergencia aprobado por la Unión Europea el domingo en la noche "cambió la percepción que se tiene del euro como divisa", agregó el analista.

"Una de las razones por las que estaba tan fuerte en relación al dólar es que el gobierno estadounidense había optado por un plan de rescate. No estaba previsto que la Unión Europea llegara a eso", agregó.

La continua caída de la moneda única europea, que cayó este viernes a su piso desde octubre de 2008 (1.2359 dólares) antes de recuperarse parcialmente, pesaba en gran medida sobre los mercados de materias primas como el petróleo, pero también el cobre.

El mercado teme además por la demanda de crudo luego de la multiplicación de medidas de austeridad en Europa, destinadas a mejorar la situación presupuestaria.

Los precios tuvieron en consecuencia una semana difícil, abandonando más de 5 dólares en cuatro sesiones, luego de comenzar la semana en neta alza alentados por la aprobación del plan de emergencia. Los precios actuales están netamente alejados de los niveles alcanzados a comienzos de abril, cuando el barril de WTI subió hasta 87 dólares.

El crudo texano estaba además "particularmente presionado por le exceso de reservas en la principal terminal petrolera de Estados Unidos, recordó Jason Schenker, de Prestige Economics.

RDS