Los precios del petróleo subieron en Londres y Nueva York, donde se acercó a los 77 dólares, siguiendo la tendencia de los mercados bursátiles y el euro, en momentos en que los inversores recuperan la confianza en la recuperación.

En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en julio terminó en 76.94 dólares, en alza de 1.82 dólares en relación al lunes -cuando había ganado más de un dólar- situándose así en su nivel más alto desde comienzos de mayo.

En el InterContinentalExchange de Londres, el barril de Brent del mar del Norte con igual vencimiento ganó exactamente 1 dólar, a 76.20 dólares.

"Existe un efecto arrastre en los beneficios de las últimas sesiones", subrayó Antoine Halff, de Newedge Group. "Tenemos un mercado más optimista a corto plazo, la dinámica del mercado a corto plazo es alcista. La duda es si esas ganancias se mantendrán, porque los fundamentos no cambiaron".

Los precios del petróleo estuvieron impulsados por una ola de optimismo que orientó al alza a los mercados bursátiles tanto en Europa como en Estados Unidos, donde Wall Street evolucionaba en fuerte alza en la segunda parte de la jornada.

La moneda única europea, barómetro de la confianza de los mercados en la economía de la región, evolucionaba al alza este martes, sobre 1.23 dólares.

En lo que respecta a los indicadores en Estados Unidos, el índice Empire State de la actividad industrial en la región de Nueva York subió, aunque menos que lo previsto, a 19.6.

"La gente es más optimista en relación a la economía mundial, se sienten un poco mejor sobre la situación en Europa", explicó Andy Lipow, de Lipow Oil Associates. "Tenían la impresión de que la crisis presupuestaria en la zona euro afectaría pesadamente la economía de la región y en consecuencia la demanda de productos petroleros".

El mercado mantiene también un ojo en el Atlántico, donde se formó una depresión atmosférica. Pero los servicios meteorológicos estadounidenses redujeron el martes a 20% la probabilidad de que se transforme en tormenta tropical susceptible de perturbar la producción de crudo en el Golfo de México (sur de EU), región ya afectada por una marea negra.

RDS