El jueves la mezcla mexicana de petróleo de exportación cayó 1.12% y cerró en 29.04 dólares por barril. Con ello liga ya cinco jornadas consecutivas de pérdidas, acumulando un derrumbe de 11.11 por ciento.

A nivel internacional el petróleo cayó 1% para alcanzar un mínimo desde el 2009, en medio de persistentes preocupaciones por el exceso global de oferta que opacaban una sorpresiva baja en los inventarios de crudo de Estados Unidos, mientras que un alza del dólar pesó sobre los precios de las materias primas.

Los futuros del crudo Brent y del contrato West Texas Intermediate (WTI) se acercaron a mínimos de siete años por cuarto día seguido tras la reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de la semana pasada, en la que el cartel no logró un acuerdo sobre el techo máximo de producción.

El jueves, en su último reporte mensual, la OPEP pronosticó que la oferta de petróleo de los países que no integran el grupo caerá con más fuerza el próximo año, lo que sugiere que su estrategia de defender la cuota de mercado y no los precios está funcionando.

Los futuros del crudo Brent cayeron 38 centavos a 39.73 dólares por barril, tras alcanzar un mínimo desde febrero del 2009 de 39.46 dólares durante la sesión.

El referencial estadounidense WTI perdió 40 centavos para cerrar en 36.76 dólares por barril. En la sesión alcanzó un mínimo de casi siete años de 36.38 dólares. El crudo en Estados Unidos ha cedido casi 13 por ciento este mes.

Cada día se producen entre 500,000 y 2 millones de barriles por encima de la demanda, generando un superávit que ha presionado los precios en casi dos tercios de su valor desde el 2014. El exceso de suministros es almacenado en depósitos y amenaza con sobrecargar las instalaciones existentes.