El petróleo bajó la jornada de este viernes al cierre de una catástrófica semana en la que cayó a su menor valor en cuatro meses debido a la persistente inquietud por la elevada oferta.

El barril de "light sweet crude" (WTI), cedió en Nueva York 79 centavos hasta los 48.49 dólares en los contratos para entrega en abril. Ese precio es el más bajo desde noviembre y significa una pérdida semanal de más de 9 por ciento.

Los inversores consideran que "es el momento de vender", dijo Mike Lynch, de Strategic Energy & Economic Research. "Están inquietos por el elevado nivel de las reservas", añadió.

Tim Evans, analista de Citi, dijo que el incremento a niveles históricos de los stocks estadounidenses de crudo se ha convertido en la mayor preocupación del mercado.

Tras un comienzo de año marcado por muchas apuestas al alza, la tendencia parece haber invertido. "El movimiento de venta desatado con la caída a pique del miércoles sigue primando sobre la eventual búsqueda de buenos negocios", afirmó Evans. Varios analistas advierten también que Estados Unidos está bombeando cada vez más y ahora su producción volvió a su nivel de hace un año.

Este viernes los inversores tomaron nota de un nuevo aumento de la cantidad de pozos activos en Estados Unidos, según el recuento semanal de la firma privada Baker Hughes.

Ese marco lleva al mercado a temer que también naufrague el compromiso vigente desde enero de los países de la Opep y otros grandes productores de reducir su oferta, advirtió John Kilduff, de Again Capital.

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