Los precios del crudo cayeron alrededor de 3% el martes, su tercera sesión consecutiva con pérdidas, ya que las preocupaciones sobre la propagación del coronavirus y su impacto en la demanda de petróleo contrarrestaron los recortes de producción de la OPEP y las reducciones de suministros en Libia.

La caída en los mercados se aceleró después de que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) informó que los estadounidenses deberían comenzar a prepararse para la propagación del coronavirus después de los nuevos casos reportados en varios países.

Las acciones globales cayeron el martes a su nivel más bajo desde principios de diciembre y el rendimiento de la deuda estadounidense de referencia alcanzó un mínimo récord por la inquietud sobre el impacto económico de la propagación del virus respiratorio.

El crudo Brent cayó 1.35 dólares, o 2.4%, a 54.95 dólares por barril, mientras que el referencial estadounidense, el West Texas Intermediate, perdió 1.53 dólares, o 3%, a 49.90 dólares por barril.

El crudo mexicano, en tanto, reportó una caída de 3.17% a 44.94 dólares por barril, según Pemex.

El virus también se está extendiendo en Europa y Oriente Medio.

La preocupación por el impacto de la demanda a raíz del virus ha hecho caer el Brent casi 10 dólares por barril este año, pese a la paralización de la mayor parte de la producción en Libia y del pacto entre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y productores aliados como Rusia para reducir los suministros.

Destrucción de demanda

Gabriela Siller, directora de análisis de Banco Base abundó que “el precio del petróleo cerró la sesión extendiendo sus pérdidas impulsadas por el nerviosismo en torno a propagación del coronavirus. Las presiones a la baja, se dieron sobre todo ante la expectativa de que el impacto del virus en Estados Unidos es inminente”, puntualizó.

Siller explicó que esto aumenta la tensión en los mercados financieros a nivel mundial, pues se teme que se observe una destrucción en la demanda por materias primas, principalmente de la demanda por petróleo.

“Hay que mencionar que el nerviosismo en torno a la demanda por el hidrocarburo había comenzado desde 2018 con la guerra comercial entre Estados Unidos y China. No obstante, la propagación del virus ha aumentado los riesgos; y de hecho llevó a que la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés) pronostique que la demanda se reducirá en 435 mil barriles diarios durante el primer trimestre, la primera contracción en la demanda mundial de petróleo en más de una década”, clarificó la especialista.

Siller advirtió que hay mayor nerviosismo, pues hasta el momento  la OPEP no ha clarificado si extenderán o modificarán su acuerdo para reducir la producción de petróleo.

“Cabe recordar que, en febrero, en una reunión extraordinaria, el Comité Técnico Conjunto de la OPEP y sus aliados (OPEP+), recomendó un recorte adicional de 600 mil barriles diarios. Sin embargo, Rusia no ha dicho si apoyará o no las medidas recomendadas”, puntualizó la especialista de Banco Base.

Los inventarios de crudo y gasolina subieron en Estados Unidos en la última semana, mientras que los de destilados bajaron, mostraron el martes datos del grupo de la industria Instituto Americano del Petróleo.

Aumentan existencias de crudo

Las existencias de petróleo aumentaron en 1.3 millones de barriles en la semana al 21 de febrero a 444.4 millones de barriles, lo que se compara con las expectativas de analistas de un incremento de 2 millones de barriles.

Los inventarios de crudo en Cushing, Oklahoma, punto de entrega del contrato en Estados Unidos, subieron en 411,000 barriles, dijo API.  La refinación disminuyó en 282,000 barriles por día, mostraron los datos de la API.

Mientras, las existencias de gasolina se incrementaron en 74,000 barriles, en contra de las proyecciones de los analistas en un sondeo de Reuters de una baja de 2.2 millones de barriles.