El petróleo cayó el lunes debido a que la preocupación en el mercado volvió a concentrarse en el exceso de suministros, dejando de lado la escalada de las tensiones entre Irán y Estados Unidos que había hecho subir los precios al inicio de la sesión.

El crudo Brent cayó 1 centavo a 73.06 dólares el barril, mientras que el petróleo ligero estadounidense bajó 37 centavos a 67.89 dólares tras tocar un pico de sesión a 69.31 dólares.

El crudo cedió avances debido a que la atención volvió a los suministros. Arabia Saudita y otros grandes exportadores están incrementando el bombeo para compensar la menor producción de Irán a raíz de las sanciones de Estados Unidos contra ese país, dijo Phil Flynn, analista de Price Futures Group.

En el inicio de la semana, la mezcla mexicana de exportación registró un retroceso de 71 centavos o 1.09% con relación a la sesión del viernes pasado, para cotizar en 64.49 dólares por barril.

La gasolina en Estados Unidos subió 1.08% y se vendió en promedio en 2.094 dólares el galón.

Bajo presión

El mercado también fue presionado por las preocupaciones en torno al impacto de la disputa comercial entre Estados Unidos y sus aliados sobre el crecimiento económico global y la demanda de energía.

Líderes financieros globales pidieron el domingo intensificar el diálogo para prevenir que las tensiones comerciales y geopolíticas impacten el crecimiento económico, pero terminaron una reunión de dos días del G20 con poco consenso sobre cómo resolver múltiples disputas sobre aranceles.

En la apertura de la sesión, el mercado subió al agudizarse la tensión entre Irán y Estados Unidos, mientras que algunos trabajadores comenzaron una huelga de 24 horas en tres plataformas marinas de petróleo y gas en el mar del Norte.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, respaldó el sábado una sugerencia del presidente Hasán Rouhaní de bloquear cargamentos de crudo por el golfo Pérsico si sus exportaciones son frenadas.

Las autoridades iraníes respondieron así a la amenaza de sanciones por parte de Estados Unidos, después de que el presidente Donald Trump se retiró en mayo de un acuerdo multinacional de comercio con Teherán a cambio del compromiso de detener el desarrollo de armas nucleares.