Los precios del petróleo cayeron el jueves por quinto día seguido y tocaron su nivel más bajo desde enero del 2019, ya que un número creciente de nuevos casos de coronavirus fuera de China avivó el miedo a una pandemia que podría desacelerar la economía mundial y reducir la demanda por crudo.

La mezcla mexicana de exportación cayó 3.24% o 1.41 dólares para cotizar en 42.05 dólares el barril. Desde el 21 de febrero ha descendido 13.2 por ciento.

El Brent cedió 1.25 dólares, o 2.34%, a 52.18 dólares el barril tras caer más temprano a 50.97 dólares, mínimo desde diciembre del 2018. Desde el viernes pasado, el referencial internacional lleva una caída de 10.8 por ciento.

El West Texas Intermediate (WTI) bajó 1.64 dólares, o 3.37%, a 47.09 dólares por barril. Más temprano en la jornada retrocedió a su menor precio desde el 4 de enero del año pasado. Desde el viernes de la semana pasada, el referencial estadounidense ha perdido 11.8 por ciento.

Gobiernos de todo el mundo intensificaban las medidas para combatir la pandemia mundial de coronavirus, mientras el número de infecciones fuera de China, origen del brote, superaba por primera vez a las que se producían dentro del país.

La propagación a grandes economías, como Corea del Sur, Japón e Italia, hace temer que el crecimiento de la demanda de combustible se reduzca.

El miércoles, Facts Global Energy pronosticó un crecimiento de la demanda de petróleo de sólo 60,000 barriles por día en el 2020, o “prácticamente cero”.

Las reservas de gasolina en Estados Unidos cayeron en 2,7 millones de barriles en la semana del 21 de febrero a 256,4 millones, refirió el miércoles la EIA. Las existencias de crudo del país bajaron a 443.3 millones de barriles, menos que el alza esperada de 2 millones de barriles.

El mercado del crudo también estaba atento a posibles recortes más profundos de la producción por parte de la alianza OPEP+, que tiene una reunión prevista en Viena el 5 y 6 de marzo.