Los precios del petróleo terminaron nuevamente en neta baja en Nueva York y Londres, en un mercado que mantiene el pesimismo sobre la crisis en la zona euro y sus efectos sobre el sector bancario, a lo que se suma la crisis en la península de Corea.

En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en julio terminó en 68.75 dólares, en baja de 1.46 dólares en relación al lunes. En sesión cayó hasta 67.15 dólares, antes de reducir sus pérdidas.

En el InterContinentalExchange de Londres, el barril de Brent del mar del Norte con igual vencimiento, cedió 1.62 dólares, terminando en 69.55 dólares, luego de caer en sesión hasta 68.15 dólares, su piso desde comienzos de febrero.

Según Jason Schenker, de Prestige Economics, el nuevo retroceso de las cotizaciones fue provocado por "los persistentes temores del mercado sobre las deudas de los Estados".

"Los gobiernos reducirán los gastos, ello afectará la capacidad de las economías de esos países para recuperarse, principalmente en países como España, donde el desempleo alcanza 20%", subrayó por su parte Andy Lipow, de Lipow Oil Associates.

Los temores de que la crisis griega se extienda a otros países volvieron a primer plano durante el fin de semana, cuando el banco central español debió rescatar a Cajasur, una caja de ahorros del país.

El lunes, otras cuatro cajas de ahorros anunciaron su fusión.

La tensión entre Corea del Norte y Corea del Sur aumentó en nerviosismo ya reinante: el ejército norcoreano fue puesto en estado de alerta luego de que Seul amenazara el lunes a Pyongyang de "hacerle pagar un precio" por el naufragio de uno de sus barcos de guerra.

Esas informaciones llevaron a los inversores hacia los valores refugio, como el dólar, cuya alza encarece mecánicamente al crudo, haciéndolo menos atractivo para los inversores munidos de otras divisas.

En consecuencia, abandonan otros activos considerados más riesgosos, como las materias primas y las acciones.

RDS