Los precios del petróleo cayeron a sus niveles más bajos desde octubre en Londres y Nueva York, donde el barril pasó brevemente bajo los 69 dólares, en un mercado que mantiene el pesimismo ante la crisis en la zona euro.

En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en junio terminó en 69.41 dólares, en descenso de 67 centavos en relación al lunes.

Luego de iniciar la sesión en alza de cerca de dos dólares, revirtió la tendencia influido por Wall Street y el euro, cayendo hasta 68.91 dólares, su nivel más bajo desde el 5 de octubre del 2009.

El WTI alínea ahora una sexta sesión consecutiva en baja, perdiendo cerca de 17 dólares desde el comienzo del mes.

En el InterContinentalExchange de Londres , el barril de Brent del mar del Norte con vencimiento en julio también perdió 67 centavos, a 74.43 dólares.

"La Bolsa y el mercado de cambios son los principales factores que influyen sobre el mercado petrolero esta semana", observó Ellis Eckland, analista independiente. "El mercado estima que el mundo se desliza hacia un ciclo de deflación, y se detecta una fuerte presión sobre las materias primas más sensibles a los factores macroeconómicos".

El petróleo, como otras materias primas, es considerado como una inversión que permite proteger el capital de la inflación.

Al comienzo de la jornada, los operadores habían sido tranquilizados por el pago de la primera entrega de los préstamos prometidos a Grecia, por un monto de 14,500 millones de euros.

"Cada vez que se trata de escribir el último capítulo de la crisis griega, un nuevo episodio se presenta al día siguiente", comentó Phil Flynn, de PFG Best Research, quien considera que los "problemas de fondo siguen vigentes" pese al masivo plan de emergencia aprobado por la Unión Europea.

Los operadores del mercado petrolero se inquietan principalmente por el eventual impacto de las medidas de austeridad anunciadas por algunos países europeos sobre el consumo de los hogares y en consecuencia sobre la demanda de combustible.

"Probablemente el plan actual fracase y en consecuencia podría haber una nueva depreciación del euro, eso pesa claramente sobre las materias primas", concordó Ellis Eckland.

RDS