La divisa mexicana, una de las monedas más golpeadas por la crisis financiera global, tiene el suficiente respaldo de la economía para recuperar fuerza hacia finales del año y ubicarse cerca de las 12 unidades por dólar, dijo el miércoles la filial en México del banco español BBVA.

Debido a la cercanía comercial y geográfica de México con su vecino Estados Unidos, la moneda mexicana fue una de las más vapuleadas el año pasado por la tormenta financiera que provocó la peor recesión del país en siete décadas.

Pero ahora con los pronósticos de recuperación y una situación fiscal sana en México, el peso sortearía su fase de volatilidad y aversión al riesgo y volvería a ganar atractivo para los inversionistas, según BBVA-Bancomer.

"Durante la recuperación y ante riesgos nulos sobre la capacidad de pago de su deuda, los mercados de México enfrentan un contexto opuesto al de hace un año", dijo Javier Sicilia, economista para Norteamérica del BBVA.

"Ello ha permitido que tanto el tipo de cambio como otras variables financieras se desempeñen, en términos relativos, mejor que el de la mayoría de los mercados emergentes", acotó.

Como otras monedas emergentes, en las últimas semanas el peso ha caído con fuerza entre el nerviosismo generado por la situación fiscal en la zona euro.

A su nivel referencial a 48 horas, el peso se depreció el miércoles 1.30% a 12.8730/12.8800 pesos por dólar, pero Sicilia dijo que se trata de una situación temporal.

"El rescate en Europa elimina la principal incertidumbre", dijo Sicilia. "Pero una vez que se disipe la volatilidad y la aversión al riesgo (el peso) recuperará fuerza (...) no se descarrila el escenario económico por Europa", agregó.

BBVA-Bancomer elevó su proyección para el crecimiento económico del país de este año a 5%, desde el 4% previo.

La economía mexicana, la segunda mayor de América Latina, se desplomó 6.5% el año pasado.