Al inicio de la semana, el peso hiló su segunda sesión de avances y cotizó en niveles que no se veían desde el pasado 3 de mayo.

De acuerdo con el Banco de México, el dólar en su denominación spot a 48 horas cerró en 13.1370 unidades a la venta, lo que implicó un avance de 1.11 centavos para el peso o una apreciación de 0.08 por ciento.

En las dos sesiones de avances que acumula, la divisa mexicana registra una apreciación de 1.91%, mientras que en lo que va del año la ganancia es de 6 por ciento.

El desempeño del peso estuvo en línea con el aumento de la demanda de activos de mayor riesgo, lo que se reflejó positivamente en los precios de las acciones del principal indicador de la Bolsa Mexicana de Valores, el IPC, que cerró con un alza de 0.24 por ciento.

En lo interno, el peso se vio apoyado por una mejoría en el diferencial de tasas en favor de México, con respecto a las prevalecientes en Estados Unidos.

Las tasas de los bonos mexicanos de largo plazo avanzaron y extendieron el movimiento de la jornada previa, en un mercado apático ante la falta de noticias económicas relevantes y atento a una posible compra de papeles de España e Italia por parte del Banco Central Europeo.

El rendimiento a cinco años, con fecha de vencimiento del 15 de junio del 2017, subió 0.03 puntos frente a su cierre del viernes, a 4.87%, un nivel de cierre no visto desde mediados de junio.

La tasa a 30 años, con vencimiento el 13 de noviembre del 2042, terminó en 6.50%, 0.05 puntos en niveles de principios de julio, una diferencia de 385 puntos base con su homólogo estadounidense que, al mismo vencimiento, ofreció un rendimiento de 2.65 por ciento.

Analistas consideran que es muy pronto para hablar de una tendencia alcista. Prevén que la volatilidad siga siendo una de las características principales del mercado cambiario y que un mayor avance del peso puede ser limitado en caso de que se observe un mayor deterioro en el crecimiento de las exportaciones de México, como la reportada en junio.

En la sesión de ayer, lo relevante para el tipo de cambio frente al dólar fue que puso a prueba el soporte de 13.10 unidades en el mercado al mayoreo, aunque al final de la jornada no tuvo la fuerza suficiente para mantenerse por debajo de dicha barrera.

Intercam destacó que hay señales técnicas que apuntan a una mayor apreciación del peso con un soporte en zonas entre 12.90 y 12.80 unidades por dólar.

En el plano internacional, el dólar presentó un avance marginal, lo que muestra ciertas dudas e incertidumbre de los participantes del mercado cambiario. El dólar ganó 0.07% con respecto a una canasta de seis divisas referenciales.

El euro subió contra el dólar extendiendo los avances del viernes, impulsado por las esperanzas en que el Banco Central Europeo tome medidas para aliviar la presión sobre los costos de endeudamiento de España e Italia.

Con pocas noticias nuevas capaces de impulsar al mercado, los inversionistas siguieron concentrados en las declaraciones que formuló la semana pasada el presidente del BCE, Mario Draghi. El funcionario dijo que el banco delineará un plan para comprar deuda soberana de la zona euro en las próximas semanas.