La tercera sesión de la semana para la divisa mexicana fue de moderada volatilidad, en la que se negoció entre 13.22 y 13.33 unidades por dólar. No obstante, la moneda mexicana se vio presionada por el repunte generalizado del dólar, medido por el dólar index (DXY), el cual advertía alzas adicionales, en un escenario en el que el alza en las tasas de interés en los Estados Unidos podría provocar el cierre de operaciones de carry trade .

El cierre de dichas operaciones se venía agotando, aunque los mercados volvieron a resentir los comentarios de las minutas de la Fed, donde reiteraron que el programa de compra de activos sería reducido de manera previsible, a un ritmo de 10,000 millones de dólares por mes, a menos que el desarrollo de la economía los sorprendiera.

Además, el banco central estadounidense mantuvo la promesa de mantener las tasas de interés bajas hasta después de que la tasa de desempleo que hoy está en 6.6%, caiga a menos del 6.5%, especialmente si la inflación se mantiene por debajo de la meta del 2%, por lo que algunos funcionarios plantearon la posibilidad de un alza de tasas de interés relativamente pronto, y provocó alzas en las tasas de los Estados Unidos a 2.74%, advirtiendo mayores presiones en el mercado local.

El peso respetó bien la zona de soporte a 13.16, donde tuvo una señal alcista hacia las 13.31- 13.36 unidades, que podrían ayudar a desahogar los indicadores técnicos, aunque pone en riesgo el escenario de recuperación ante la dificultad para entrar en la formación triangular que advierte posibilidades de una mayor apreciación, por lo que un rompimiento del límite máximo señalado habilitaría movimientos que podrían ir de 13.44 a 13.60 pesos-dólar.

*Analista de Divisas, MetAnálisis

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