El peso mexicano retrocedió con fuerza este lunes y registró su peor cierre en más de tres años. El tipo de cambio terminó las operaciones en 21.1790 unidades por dólar, presionado por un desplome de los precios del petróleo que golpeó a los mercados financieros, y en especial a las divisas de América Latina.

Luego de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) no logró llegar a un acuerdo para recortar la producción global, recortes a los precios de venta de Arabia Saudita llevaron el crudo a su peor nivel desde 1991. Los miembros de la OPEP buscaban reducir el golpe del coronavirus en un contexto de menor demanda.

El nerviosismo en los mercados de divisas se hizo eco también de las noticias sobre el coronavirus y su expansión en distintos países fuera de China, principalmente en Italia, donde el gobierno decretó una cuarentena para 16 millones de personas en el norte del país, que tiene como epicentro Milán, el polo financiero e industrial.

El movimiento en la cotización, contra su cierre del viernes de 20.1100 unidades, significó para el peso una caída de 1.06 unidades o 5.31 por ciento. Empujado por el desplome de hasta 30% en los precios del barril de petróleo, el dólar tocó un máximo histórico de 22.1369 pesos con un alza de 10.07 por ciento.

 

"Pese a que México ya no es un país exportador neto de petróleo, [el desplome de los precios] eleva la probabilidad de un recorte en la calificación crediticia de Petróleos Mexicanos, que ya tiene grado especulativo para Fitch Ratings. Esto incrementa la probabilidad de un recorte en la calificación de la deuda soberana", destacó Banco Base.

Presión en América Latina

Otras divisas emergentes como el peso, consideradas activos de riesgo, también mostraron vulnerabilidad ante el contexto global. Entre ellas destacaron las monedas pertenecientes a  economías ligadas al petróleo, como la colombiana y la brasileña, que tocaron también sus peores niveles en la historia.

Frente al peso colombiano, el dólar alcanzó un máximo histórico de 3,837.05 unidades. El real tocó su peor nivel en la historia con un nivel de 4.7925 unidades. Al concluir la sesión, el peso colombiano cerró en 3,813.01 unidades, con una caída de -6.29 por ciento. El real terminó en 4.7441 unidades, 2.47% más débil que el viernes.

Pero no sólo las monedas relacionadas con el petróleo se mostraron vulnerables. El peso de Chile tocó un máximo histórico de 848.79 unidades. El sol peruano también alcanzó su peor registro en la historia este lunes, con un techo de 3.5150 soles por dólar.

Temor global

A la par de las divisas de América Latina, el rublo ruso (golpeado directamente por la trama del petróleo), perdía más 5% en las operaciones electrónicas. El Índice Dólar (DXY), que mide al billete verde contra sus principales cruces, tocó un mínimo de 94.66 unidades, que es su peor dato desde el 26 de septiembre de 2018.

En el lado contrario de las operaciones, el yen japonés y el franco suizo, divisas de refugio, se beneficiaron del contexto global. La moneda nipona ganaba 3% frente al dólar, con un mínimo de 101.21 yenes por unidad, su mejor dato desde noviembre de 2016. Con, 0.9192 fracciones por dólar, el franco tocó su mínimo desde febrero de 2018.

jose.rivera@eleconomista.mx