Luego de cinco semanas de pérdidas frente al dólar, durante la semana pasada el peso se apreció 1.92%, derivado principalmente de las menores presiones alcistas observadas en los bonos del Tesoro de Estados Unidos de largo plazo.

El tipo de cambio cerró operaciones el viernes en un precio de 19.5575 pesos por dólar en operaciones interbancarias a la venta, con respecto a las últimas transacciones de la jornada anterior, representó un avance de 0.68%, esto es una ganancia de 13.40 centavos.

A las 6 de la tarde del domingo en operaciones electrónicas, la paridad cotizó en 19.5450 pesos por dólar, frente al cierre previo de 19.5575 pesos por dólar, significó una ligera apreciación de 0.06 por ciento.

Los bonos del Tesoro a plazo de 10 años finalizaron el viernes con una tasa de 2.93%, frente al nivel registrado de la semana anterior, resultó una disminución 12.5 puntos porcentuales.

El ajuste a la baja de los bonos a largo plazo se explicó básicamente por la perspectiva de que la Reserva Federal (Fed) mantendría una política de alzas de tasas poco agresiva para este año, donde la mayoría de los analistas esperan dos incrementos adicionales.

En ese sentido, los datos recientes de inflación en Estados Unidos muestran que no existen presiones inflacionarias, pese a que los precios al consumidor se encuentran en niveles de 2.4% y la economía se encuentra en expansión.

Sigue la incertidumbre

El subdirector de Mercados Financieros de Banco Santander, Salvador Orozco Peña, comentó que el peso seguirá presionado en los siguientes días, debido a la incertidumbre que existe sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), además del nerviosismo por las elecciones del 1 de julio en México.

El especialista advirtió que la moneda mexicana intentará romper el precio de soporte de los 19.50 pesos por dólar, aunque se ve complicado por el nerviosismo que se observa con relación al TLCAN y la percepción de una mayor fortaleza del dólar.

El analista económico senior de CIBanco, James Salazar, advirtió que en la medida que se agote el tiempo para ratificar el TLCAN (primera semana de junio) y se vaya acercando la fecha de las elecciones presidenciales (1 de julio), el peso mostraría mayores presiones con posibilidades de cotizar por arriba de 20 pesos por dólar.


ricardo.zamudio@eleconomista.mx