El peso ha tenido un buen comportamiento frente al dólar en las primeras dos semanas de este 2020, incluso se encuentra entre las cuatro monedas de economías emergentes con mejor desempeño, aseguró la directora de Análisis Económico de Casa de Bolsa Finamex, Jessica Roldán.

Durante este año, la divisa mexicana se ha apreciado 0.4%, para ubicarse en 18.8020 pesos por dólar.

“Lo que respalda el ‘buen comportamiento’ es la percepción positiva que se tiene de México en el extranjero, lo que hace que ciertos flujos de inversión sigan entrando al país, sobre todo en la parte de cartera, así como el superávit en la balanza comercial, pero sobre todo por factores externos”, precisó.

La especialista de la intermediaria financiera recordó que en el 2019 el peso fue la tercera moneda de mercados emergentes más negociada y la cuarta en el mundo, cerrando en 18.88 unidades por billete verde, lo cual significó un avance de 4.13 por ciento.

Casa de Bolsa Finamex estima que la paridad cambiaria terminará este año en niveles de 19.50 pesos por dólar frente al consenso del mercado que estima una cotización de 19.85 pesos por dólar.

Pronostican más recortes

Jessica Roldán explicó que durante la primera mitad del año, el tipo de cambio peso-dólar tendrá ligeras oscilaciones en los rangos actuales, dado el apetito de riesgo por mercados emergentes.

Pero en el segundo semestre se esperan presiones para el peso debido a las elecciones presidenciales en Estados Unidos y a la reducción en las tasas de interés en México.

La directiva explicó que para este año estiman, al menos, dos recortes a la tasa de interés de referencia por parte del Banco de México. La primera de 25 puntos base en febrero y la segunda también de 25 puntos base para la reunión del banco central de este mes de marzo, para un cierre anual de 6.75 por ciento.

“La disminución del diferencial de las tasas de interés entre México y Estados Unidos presionaría al tipo de cambio al alza, ya que los activos financieros en México se van a volver menos atractivos”, manifestó.

Al hablar de las presiones para el tipo de cambio, Roldán dijo que en la parte externa seguirá siendo, en cierta medida, las negociaciones comerciales en su fase 2 entre EU y China. También seguirá influyendo la tensión en el Medio Oriente que al final genera episodios de riesgo que lleva a las inversiones en activos seguros o de refugio, como el oro.

En la parte local, la baja sperada para la tasa de interés de referencia, así como el reto para mantener un balance en las finanzas públicas y la política energética serán presiones para el peso.

[email protected]