El peso mexicano se depreció el viernes 0.73%, según el rpecio final del Banco central, golpeado por la aversión global al riesgo, tras un decepcionante dato comercial de China y en medio de crecientes signos de desaceleración de la economía de Estados Unidos.

China reportó un superávit comercial menor al esperado este viernes debido a las crecientes importaciones y a una disminución de la demanda mundial.

El dato corona una semana marcada por el sombrío panorama presentado por la Reserva Federal de Estados Unidos respecto al ritmo de recuperación de la economía y por las dudas sobre la existencia de un plan efectivo para asistir a la endeudada Grecia.

El peso mexicano retrocedió 8.55 centavos, a 11.8650 unidades por dólar, su peor nivel desde el 31 de marzo.

En la jornada el tipo de cambio spot osciló en un rango de 11.8528 y 11.8990 unidades por billete verde.

Con este retroceso, la moneda liga su segunda semana consecutiva de pérdidas.

"Hoy por hoy después de haber dado datos negativos Estados Unidos, como que todo se volteó y todo se vició mucho en el mercado (...) hay aversión al riesgo", dijo Juan Carlos López, director de operaciones de FX de Intercam Servicios Financieros.

El peso había vencido en la jornada el referencial promedio móvil de 100 días y tocaba sus menores niveles desde el 1 de abril. Diversos analistas advirtieron en jornadas previas que la ruptura de este nivel podría suponer una depreciación mucho más extensa.

"Podría llegar sobre 11.95 y creo que ahí podría haber un poco de psicosis, porque después de haber visto 11.50, estamos hablando de 45 puntos (de pérdida) que es mucho (...) entonces sí podría seguir la carrera sobre 12 o más", agregó López.

Para la semana la moneda retrocedió 1.98%, su peor caída semanal en lo que va del año.