El peso mexicano recortaba pérdidas este lunes, pero este impulso no le bastaba para adentrarse en terreno positivo, en medio de expectativas de que la economía de Estados Unidos seguiría dando señales de debilidad.

La moneda local cotizaba en 11.8990, una caída de 0.47 centavos respecto del precio de cierre del viernes.

El resultado frágil de un reporte sobre el ingreso y el gasto personal de los estadounidenses en mayo abría una semana en la que se esperan datos importantes como la confianza del consumidor, el ISM manufacturero y el índice de gerentes de compras de Chicago, todos del mes de junio.

"Están preocupados por los datos de Estados Unidos y eso es lo que repiten los 'traders' y así es como debería comportarse (el peso mexicano)", comentó Pedro Tuesta, economista de la consultora 4Cast en Washington.

En tanto, el dólar canadiense, otra moneda con fuertes vínculos económicos con Estados Unidos, se mostraba igualmente plano y desligado del tono positivo del euro y de Wall Street.