El peso mexicano se apreció el lunes 0.11%, según el precio final del banco central, continuando el avance de la moneda, en un mercado que volvía a operar tras un fin de semana largo y a la expectativa de la reunión que este semana mantendrá la Reserva federal de Estados Unidos.

El peso avanzó un marginal de 1.30 centavos, a 11.6115 unidades por dólar.

En la jornada el tipo de cambio spot osciló en un rango de 11.5980 y 11.6400 unidades por billete verde.

A inicios de la jornada el peso logró ubicarse por debajo de las 11.60 unidades, tocando un mínimo de jornada de 11.5980 unidades, otro máximo de más de dos años y medio.

Aunque buena parte del mercado no espera cambios en la postura monetaria de la Fed -que terminaría a fines de junio la segunda parte de su programa de compra de bonos (QE2)-, la posibilidad de una sorpresa en sentido opuesto impulsaba una cautelosa demanda por dólares.

"El tema es ver cuánto van a mantener las tasas abajo, con Europa subiendo hay que ver si Estados Unidos va a dar alguna señal de alza de tasas y eso podría hacer que el peso perdiera un poco", comentó César Elizalde, director de operaciones cambiarias del Grupo Financiero Ixe.

Hasta ahora, las bajas tasas de interés en Estados Unidos han aumentado el atractivo de algunos activos de mercados emergentes, pero el retiro de ese apoyo podría interrumpir la llegada de flujos que han llenado de fuerza las monedas de la región.

El miércoles, luego de que concluya la reunión del comité de política monetaria de la Fed, el presidente del banco central estadounidense, Ben Bernanke, dará por primera vez en la historia una conferencia de prensa para explicar la decisión de tasas de interés, a la manera del Banco Central Europeo.

En México, los mercados financieros aún no recuperaban su nivel habitual de negociaciones tras permanecer cerrados el jueves y viernes por los feriados de Semana Santa.