El peso perdió 0.37% este viernes desconectado del movimiento de otras monedas emergentes, en la última sesión de una semana caracterizada por la operación alrededor de rangos ya conocidos y algunas tomas de ganancias.

La moneda cerró en 12.9055 a la compra y 12.9085 por dólar a la venta, con un retroceso de 4.78 centavos, frente a los 12.8607 pesos del precio de referencia del jueves.

En la semana el peso acumula una caída de 0.88%, desde 12.79 pesos por dólar, nivel en que cerró el viernes 17 de febrero.

Los inversionistas optaron por ignorar la publicación de datos positivos sobre la confianza de consumidores y de empresarios en Estados Unidos y Alemania, respectivamente, y recortaban sus posiciones en pesos.

No obstante, el descenso no sacaba a la moneda del rango de operación observado en jornadas previas.

"No creo que sea nada que lo saque del aparente periodo de respiro o consolidación en que lo hemos visto las últimas semanas", dijo Joel Virgen, estratega del grupo Banamex.

Tras haberse apreciado más de 10% desde inicios de año hasta la primera semana de febrero, las apuestas por la moneda se replegaron, atentas a la evolución de la intrincada problemática financiera de la zona euro.

Según expertos, una vez aclarado el panorama del bloque monetario, el peso debe continuar con su carrera alcista, impulsado por un panorama benigno para la economía y la buena situación fiscal del país.

ros