Durante 2013 se mantuvo una perspectiva optimista para el mercado de la renta variable. Convenía tener acciones ya que su precio seguía situándose en una desviación estándar bajo la valoración media registrada desde 1996. En aquel momento, el factor determinante no fueron los datos objetivos, sino la progresión de las encuestas que anticipaban el crecimiento en 2014. Fue así como esta perspectiva resultó ser acertada.

Ya en 2014, continúa el énfasis en este mensaje; sin exponerse a la renta variable, el aumento de capital resultará decepcionante. La revaloración relativa entre acciones y bonos continuará en 2014, ya que la rentabilidad total de los mercados variables, respecto de los bonos, se mantiene bajo la línea de la prima de riesgo de las acciones desde 1995. Es así como el mayor peligro a medida que avance el año será la falta de posiciones suficientemente largas en activos de riesgo.

La intervención realizada el 18 de diciembre por la Reserva Federal (Fed), con vistas a recortar su programa de relajación cuantitativa llegó dos reuniones antes de lo previsto. La decisión se justificó en la creciente fortaleza del mercado laboral y en el repunte de la actividad económica. Además, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) se mostró a favor de tasas bajas en su retórica al afirmar que las mantendrán bajas hasta que la tasa de desempleo se ubique bajo 6.5%. La reacción del mercado ha sido drásticamente positiva, lo que hace entender que el mercado considera que 2014 se podría esperar una mejora en la economía.

Los Estados Unidos lidera la normalización

Con el inicio del tapering en marcha, se inició el largo camino hacia la normalización de la política económica y los mercados financieros. Las previsiones apuntan a que el programa de relajación cuantitativa llegará a su fin durante el segundo semestre de 2014, esto si la economía estadounidense continúa fortaleciéndose.

Durante mucho tiempo, en los mercados se piensa que la retirada paulatina de medidas de relajación cuantitativa es negativa para las acciones y supone el término de las ganancias. Sin embargo, esta perspectiva es errónea al desconocer que no existe un efecto directo entre el programa de relajación y los precios de las acciones. Al final, el proceso de tapering depende de los datos. Por tanto, la retirada tendrá lugar en un contexto de mayor actividad económica, escenario positivo para la renta variable.

En el próximo año, se avanzará en la normalización respecto al aumento en las valoraciones en renta variable, tasas de interés reales más elevadas y un crecimiento del PIB cercano a tendencias históricas. En general, es esperable que las acciones globales ganen alrededor de 10 por ciento.

Sufre el lujo francés

Pese a ser optimistas frente a la renta variable este 2014, se espera que algunos sectores muestren resultados negativos, entre ellos, el lujo francés. Una cartera que comprenda las cinco principales compañías de lujo francesas, L’Oréal, LVMH, Hermès, Christian Dior y Kering (antes, PPR) tienen un peso equivalente y han obtenido una rentabilidad de 300% desde 2009, año en que alcanzaron mínimos tras la enorme demanda de la creciente clase alta china. El rendimiento en relación con el MSCI Europe en 12 meses consecutivos se ha debilitado en esta última época, lo que se vincula con la desaceleración observada en China. Es así como las principales compañías de lujo registraron una disminución de las ventas y cuentan con un exceso de inventario debido al estanco en China.

Las cinco acciones francesas de lujo cotizan en torno a un ratio EV/EBITDA futuro de 11.6 frente al dato de 9.6 de la renta variable global, con lo que se entiende que el grupo no resulta relativamente caro. No obstante, L’Oréal y Hermès cotizan respectivamente en 15.3 y 17.4. Si se tiene en cuenta la desaceleración, se observa que la valoración es sin duda excesiva. La demanda seguirá incrementándose ya que la economía de China continuará creciendo, aunque a un menor ritmo, con lo que es probable que el lujo francés ya no ofrecieran tan atractivos rendimientos.

Ya no hay burbuja

En el último cuarto de 2013 se observó cómo numerosos gestores de fondos sugerían que las acciones ingresaban en una burbuja. Si bien el mercado alcista resultó imponerse, se inscribió en un marco de aumento de flujo de caja y crecimiento de la economía global. Se observa una rentabilidad por dividendo en la actualidad del 2.5% frente al escaso 1.2% registrado en el vértice de la burbuja "puntocom". Además, los estrategas de Wall Street continúan siendo negativos en términos históricos, lo que nuevamente da señales de la ausencia de una burbuja.

2014: Seis acciones para considerar

¿Cuál será la moda en 2014? Cualquier predicción seria de considerar debe comenzar en que toda perspectiva no es más que un barrido superficial de la macroeconomía y su impacto en los índices de renta variable. La renta variable está formada por miles de acciones independientes y, gracias al modelo Quant Corner, se han seleccionado tres títulos atractivos de de cada orilla del Atlántico.

Qualcomm (QCOM)

Esta firma se especializa en la tecnología de acceso múltiple por división de código (CDMA), utilizada en la comunicación por radio y en la fabricación de chips para smartphones y tabletas, dispositivos que han experimentado un alto crecimiento. La tecnología avanzada y patentes utilizadas en dispositivos móviles son los principales drivers de la rentabilidad prevista e increíblemente elevada sobre capitales invertidos del 36.8%. Últimamente, la acción permanece en espera ya que Qualcomm no ha mostrado la solidez proyectada al disminuir el auge de dispositivos móviles. No obstante, se considera que por ahora ha acabado la contracción vertical y que las tasas de crecimiento seguirán siendo elevadas en el mediano y largo plazo. Considerando el crecimiento y la rentabilidad de capitales invertidos, la título de la tecnológica resulta atractiva.

General Electric (GE)

Las estimaciones indican a que el mayor conglomerado industrial de los Estados Unidos podría ofrecer una rentabilidad total del 14.1% en los próximos 12 meses, con lo que el valor se movería a un ritmo diferente al que muestran las actuales valoraciones de otros títulos. El modelo utilizado indica que la acción está infravalorada y que, con un momentum aceptable y una perspectiva económica mejorada, las acciones de General Electric podrían sorprender al alza. Las últimas noticias sobre el proyecto de spin off de la unidad financiera minorista de General Electric Capital Services simplificarán la actividad y acabarían con las restricciones de capital. Los analistas vendedores son excesivamente pesimistas con GE a la vista del potencial alcista que la economía presenta el año.

Microsoft (MSFT)

Las previsiones apuntan a que la tercera gran compañía estadounidense considerando su capitalización bursátil, famosa por su sistema operativo Windows y por el programa Office, contará los próximos 12 meses con un retorno de 28.9%. Pese a que 2013 arrojó resultados significativamente buenos, los títulos cuentan con más potencial alcista dado que su valoración continúa siendo baja. La decisión de Steve Ballmer de renunciar a su cargo de director ejecutivo dio paso a nuevas perspectivas y, con ello, la cartera de productos parece más fuerte ahora que hace cinco años. No obstante, Wall Street es excesivamente pesimista con Microsoft, a pesar de la caída del mercado del PC, siendo incapaz de contemplar el panorama desde una perspectiva global.

BNP Paribas (BNP)

Si bien se mantiene un sesgo pesimista respecto del sector del lujo francés, generalmente el modelo es optimista acerca de los bancos franceses. BNP Paribas sobresale como la elección estrella y se espera que ofrezca una rentabilidad de 8.3%, dato que sigue siendo inferior al costo de capital. La adquisición en esta última época de la participación del gobierno belga del 25% en BNPP Fortis resultará negativa para el capital Tier 1 pero aportará a los beneficios. El mejor argumento para BNP Paribas es la mejora constante para la economía de la Zona Euro.

Roche (ROG)

La farmacéutica suiza es una de las elecciones más firmes. Las previsiones apuntan a que la empresa mostrará un rendimiento de 22.9% y que hará gala de un crecimiento estable. Las ventas del tercer trimestre fueron sólidas y proyectan buenos presagios para los próximos trimestres. A pesar de que su prima de valoración está fundamentada en flujos de caja estables y previsibles, sumado a una sólida patente, el modelo estima aun existe potencial alcista para 2014.

EADS (EAD)

La europea EADS, conocida por su división Airbus, compite arduamente con Boeing en el sector de la aviación comercial. Las previsiones apuntan a que la firma arrojará un rendimiento sobre el capital de 7.3%. Pese a que no se está frente a un dato imponente, la valoración actual presenta una visión menos optimista. Tras recientemente recibir importantes pedidos en el Salón Aeronáutico de Dubai y ante una economía en expansión, EADS debería ser capaz de incrementar sus márgenes y aprovechar los encargos. El modelo es muy optimista con esta acción.

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