Los grandes inversionistas institucionales representan 80% del medio billón de dólares que los extranjeros han invertido en deuda soberana de mercados emergentes en los últimos años, según un análisis de economistas del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En junio del 2013, inversionistas como fondos de cobertura y fondos soberanos de riqueza mantenían 768,000 millones de dólares en bonos de gobiernos de mercados emergentes, según el documento, publicado en el blog iMF direct.

Los bancos centrales extranjeros mantuvieron al menos 40,000 millones de dólares más.

El análisis calcula que cerca de la mitad de las tenencias extranjeras de deuda del mercado emergente una cifra cercana a los 500,000 millones de dólares se acumuló durante los tres años desde el 2010, cuando los mercados emergentes repuntaban de la crisis financiera más rápidamente que los países desarrollados.

La creciente participación extranjera en los mercados de deuda de gobierno puede ayudar a reducir los costos del endeudamiento y propagar los riesgos más ampliamente entre los inversores, pero también puede aumentar los riesgos del financiamiento externo para los países , dice el informe, cuyo título es Siguiendo la Demanda Global por la Deuda Soberana de Mercado Emergente .

MÉXICO, RESIENTE SALIDA

Los 24 países usados en la investigación cubren 9 billones de dólares de deuda de gobiernos en circulación, y más de 1 billón de dólares de valores de deuda en manos de extranjeros.

Según los exámenes realizados para medir la sensibilidad de países ante la salida de inversionistas extranjeros, Egipto, Lituania y Polonia serían los primeros en sentir el golpe, seguidos por Argentina, Hungría, México y Ucrania.

Pero los países con menos deuda, con necesidades de financiamiento más bajas, con sistemas de banca local fuertes y con buenos colchones de liquidez tendrían mejores posibilidades de soportar un revés, situación que los inversionistas institucionales tienen en cuenta, aumentando su presencia en Perú, Uruguay, México, Lituania y Hungría.