La petrolera estatal mexicana, Pemex reportó una pérdida neta de 163,162 millones de pesos (unos 8,210 millones de dólares) en el segundo trimestre del año frente a las ganancias de 32,761 millones de pesos reportados en el mismo lapso del 2017.

Los ingresos de la empresa productiva del Estado se elevaron 36% hasta los 436,175 millones de pesos en el lapso abril-junio, de acuerdo a su reporte financiero enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.

Las ventas totales de Petróleos Mexicanos se incrementaron un 36% en comparación con el mismo trimestre del 2017. Mientras la producción de crudo promedió 1,866 miles de barriles.

Pemex alcanzó ventas totales en el segundo trimestre por 254,000 millones de pesos, 36% más a la observada durante el mismo período del año pasado. El rendimiento de operación se ubicó en 120,000 millones de pesos, un crecimiento de casi 37% en su comparación anual.  Los gastos de operación, administración, distribución y venta se mantuvieron estables, en línea con la política de austeridad y disciplina en el gasto.

En el segundo trimestre del año, el aprovechamiento de gas natural se incrementó de 95.9 a 96.7 % comparado con el mismo lapso de 2017, disminuyendo la quema de gas, en línea con el compromiso de la empresa ante la sustentabilidad ambiental.

Pemex suscribió 172 nuevos contratos de comercialización a junio con sus clientes de gasolinas y diesel, entre los cuales, además de estaciones de servicio independientes, están empresas de gran penetración comercial, las cuales integran más de 2,200 estaciones de servicio en el país. 

 Con la depreciación del peso frente al dólar se incrementaron la pérdida cambiaria y el costo financiero neto de la empresa productiva del Estado, generando un impacto, mayormente contable y sin movimientos en flujo de efectivo, llevando a un resultado neto negativo de 163,000 millones de pesos.

La empresa precisó que este resultado podría revertirse si la apreciación del peso frente al dólar observada durante el mes de julio se mantiene en los siguientes meses del año.

Durante el primer semestre, Pemex mantuvo una adecuada capacidad de generación de flujos de efectivo con un EBITDA -utilidad antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones- de 288,000 millones de pesos, lo cual es 14% mayor que el alcanzado el primer semestre de 2017. El margen EBITDA del primer semestre fue de 35 por ciento.