Los bonos de Petróleos Mexicanos (Pemex), tienen actualmente un rendimiento de 5.4%, lo cual no es sólo una cifra muy por encima al de la deuda con una calificación similar, sino que es casi cuatro puntos porcentuales más alto que la tasa que exigen los inversionistas para comprar bonos del gobierno mexicano, según publicó ayer Bloomberg.

Esa brecha, conocida como el diferencial soberano a cuasisoberano, es la más grande de su tipo en el mundo, y el mensaje que envía es muy claro: los problemas financieros de Pemex son tan graves que los inversionistas tienen serias dudas sobre si el gobierno lo rescatará cuando sea necesario.

Para algunos financieros, los rendimientos de los papeles de la empresa productiva del estado, deberían ser mucho más bajos. Por muy malas que sean las finanzas de la empresa hoy en día, y es casi seguro que sean peores que nunca, los acreedores tienen un historial de su lado.

Según la publicación de Bloomberg, ni una sola vez en los últimos 50 años un gobierno financieramente saludable como México permitió que una empresa estatal incumpliera en sus bonos, según Lee Buchheit, quien participó en casi todas las reestructuraciones importantes de deuda soberana llevadas a cabo durante ese tiempo como abogado de Cleary Gottlieb Steen & Hamilton.

"Empresas como Pemex que son tan importantes para la economía de un país. Todos saben que realmente no se les puede permitir que fracasen", dijo.

Obsesión de AMLO con Pemex

Especialmente para el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), un populista que nació en el corazón del país petrolero y durante mucho tiempo ha hecho devolver a Pemex a su antigua gloria una parte central de su doctrina económica, dice la nota

Para Alliance Bernstein, Pacific Investment Management (PIMPCO) y Emso Asset Management, la obsesión de AMLO con Pemex fue un factor clave en su decisión de hacer una apuesta contraria a los bonos.

El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, reafirmó el miércoles a Bloomberg News, el compromiso del gobierno con Pemex, calificándolo de “uno de los activos más importantes del país” y comprometiéndose a develar en los próximos días una reducción significativa del impuesto a la empresa para ayudar a estabilizar sus finanzas.

Pemex, dijo Arturo Herrera, “es un activo que tenemos que cuidar". Los bonos con vencimiento en 2027 subieron 0.6 centavos a 106 centavos por dólar el jueves después de sus comentarios.

La más endeudada

Pemex está peor que en cualquier otro momento de sus 82 años de historia. Su producción petrolera ha caído drásticamente desde los primeros años de este siglo.

Su deuda de 110,300 millones de dólares, con mucho la mayor entre sus pares, sigue aumentando. Su número de muertos por Covid-19 fue el más alto de todas las compañías rastreadas por Bloomberg el año pasado, y las cifras continúan aumentando mientras lucha por mantener las operaciones.

Sin embargo, los inversionistas que cuentan con el apoyo inquebrantable de López Obrador han obtenido una gran ganancia con los bonos de Pemex en los últimos meses, con pagarés con vencimiento en seis años con un rendimiento del 15% desde fines de octubre, cuatro veces el promedio de los mercados emergentes.

Arturo Herrera dijo a Bloomberg que no hay riesgo de incumplimiento. La carga de la deuda del productor de petróleo está aumentando a medida que la producción se acerca al nivel más bajo en cuatro décadas.

termometro.economico@eleconomista.mx