Sin lugar a dudas uno de los temas que más ha influido en el ánimo de los inversionistas es la posibilidad de que se presente una segunda recesión, situación que junto con los profundos problemas de endeudamiento y desequilibrios fiscales en la mayoría de los países en Europa genera incertidumbre y volatilidad.

Siempre habrá pesimistas que gusten de destacar los aspectos negativos de las diferentes economías y extrapolarlos para estimar que el mundo registrará una nueva recesión de igual o mayor magnitud que la vivida en el 2009. Sin embargo, habrá que preguntarse por qué las bolsas de valores, las divisas y los bonos alrededor del mundo han mostrado un desempeño favorable en estos primeros meses del 2012.

La respuesta es que la economía más grande y poderosa del mundo, la estadounidense, ha mostrado signos de reactivación en su actividad productiva desde finales del 2011, lo que refleja que finalmente los múltiples paquetes de apoyo monetario y fiscal están teniendo un impacto positivo sobre la economía de ese país.

De hecho en los últimos días conocimos información que permite aseverar que este repunte constituye ya una tendencia alentadora que ha derivado en una constante revisión a la alza en la expectativa de crecimiento del PIB de Estados Unidos para este 2012 y que en promedio se ubica en 2.5%, lo que se compara favorablemente con el desempeño de (1.8%) del 2011.

Uno de los elementos más significativos es la extraordinaria expansión del sector servicios en la economía del norte. Efectivamente, de acuerdo con la información más reciente, la actividad en el sector servicios, el más importante, se aceleró fuertemente en enero medida a través del ISM de servicios, al ubicarse en 56.8 puntos, el nivel más alto en casi un año, además de situarse por encima del consenso que lo esperaba en 54 puntos. La buena noticia es que con este resultado el ISM de los servicios se ubica en terreno de expansión por 25 meses consecutivos.

La mayor actividad económica se ha manifestado también en una generación de empleo más robusta.

De acuerdo con información del BLS, la creación de nuevos empleos creció más de lo esperado al registrarse un alza de 257,000 plazas, debido principalmente a incrementos significativos en el sector servicios (162,000 nuevas plazas).

De esta forma, la tasa de desempleo en EU continuó manifestando una tendencia de baja a principios de año. Después de haber alcanzado niveles superiores a 9% en el 2011, en enero del presente se ubicó en 8.3%, la tasa más baja desde febrero del 2009, fenómeno que fue sostenido por un alza en la fuerza laboral de 508,000 personas mientras que el número de desempleados cayó en 339,000.

Estos indicadores confirman que la economía de EU atraviesa por un buen momento que podría derivar en una mayor fortaleza de la demanda.

En México las cifras económicas también reflejan una mejor perspectiva.

De acuerdo con el INEGI, la producción industrial registró un crecimiento en diciembre (2.8% anual) por encima del 2.5%, esperado por el consenso, favorecido principalmente por los sectores de la construcción y manufacturero.

En el mismo sentido, la confianza del consumidor en enero subió 3.4 puntos para ubicarse en 95.4. En esta ocasión todos los componentes registraron una fuerte expansión, acentuando las expectativas económicas para los siguientes meses, así como la mayor disposición de los consumidores mexicanos a ejercer un mayor gasto en bienes duraderos.

Aunque claramente seguirán existiendo elementos de incertidumbre en el panorama global, de los elementos que hasta hoy conocemos destacan los sólidos fundamentos de nuestra economía y la tendencia positiva de la actividad productiva. Le aseguro que en los próximos meses veremos que los expertos ajustan a la alza sus pronósticos de crecimiento del PIB de México para este 2012.

*Manuel Guzmán M. es director ejecutivo de Administración de Portafolios y Análisis y Estrategia Económica de Grupo Financiero Ve Por Más.