El oro y la plata han sido dos activos que han logrado sobreponerse a las bajas generales del mercado.

Desde el cierre del 16 de marzo, el precio del oro al contado —considerado como activo de refugio por excelencia— escaló 2.40% y el precio de la plata, también al contado, subió 1.31 por ciento.

Como punto de comparación, en el mismo lapso, el NASDAQ Composite bajó 6.32%; el S&P 500 cedió 5.07% y el Promedio Industrial Dow Jones cayó 4.36% en el mismo periodo.

Una posible guerra comercial entre Estados Unidos y China (las mayores economías), empresas cotizando en múltiplos altos (acciones caras) y escándalos como el de Facebook (manejo indebido de información) han allanado el camino de los inversionistas con preocupación e incertidumbre.

El oro es considerado como el activo de refugio por excelencia gracias a propiedades como alta liquidez, durabilidad y valor intrínseco, de acuerdo con un análisis de Goldman Sachs presentado a finales del año pasado.

“Los metales preciosos siguen siendo un activo muy relevantes para las carteras de inversión modernas, a pesar de su falta de rendimientos. No se trata de ningún fenómeno ni una reliquia”, explicó el banco de inversión en un análisis titulado “Miedo y Riqueza”.

En lo que va del año, el oro ha escalado 3.23%, a 1,344.51 dólares por onza. Lo anterior es muy inferior si se compara con el desempeño de acciones de como Amazon, que en los primeros tres meses del 2018 han subido 28.01 por ciento.

Pese a todo, el precio del oro se encamina a cerrar en positivo el primer trimestre del año.

“En lo que consideramos ha sido la búsqueda de refugio en medio de la potencial guerra comercial alrededor del mundo, y tensiones geopolíticas por el asesinato de un espía ruso en Inglaterra”, dijo Alik García, analista de Intercam Casa de Bolsa, en un escrito.

mario.calixto@eleconomista.mx