El oro tocó el lunes mínimos de cuatro semanas, ampliando su ola vendedora a una cuarta sesión sucesiva debido al deterioro de las señales técnicas y a la inquietud de los inversores ante la posibilidad de que la Reserva Federal eleve este año las tasas de interés de Estados Unidos.

El metal precioso no logró beneficiarse de la caída del dólar tras la publicación de débiles datos sobre la actividad manufacturera en China, que dieron apoyo a monedas de refugio como el yen.

El oro al contado tocó su menor nivel desde el 5 de octubre durante la sesión, a 1,132.35 dólares la onza,y a media sesión cedía 0.6%, a 1,135.551 dólares. La semana pasada el metal sufrió su mayor caída semanal en nueve semanas.

Los futuros del oro en Estados Unidos para entrega en diciembre perdieron 0.5%, a 1,135.90 dólares la onza.