Los precios del oro subieron el jueves hasta alcanzar su mayor nivel en un mes, después de que el Banco Central Europeo (BCE) se comprometió a mantener las tasas de interés estables hasta el verano boreal del 2019 y los inversionistas se mostraron alarmados por datos económicos débiles de China.

El alza del metal precioso, sin embargo, fue limitada por un dólar más firme y el tono ligeramente más estricto que adoptó la Reserva Federal (Fed) estadounidense con su mensaje de política monetaria del miércoles.

El oro al contado ganó 0.3% a 1,303.70 dólares la onza, luego de haber marcado previamente un máximo de 1,309.30 dólares.

Los futuros del oro en Estados Unidos para entrega en agosto cerraron con un alza de 7 dólares, o 0.5%, a 1,308.30 dólares la onza.

El BCE anunció que pondría fin a su vasto programa de compras de bonos hacia fines de este año, pero indicó que esto no implicaría un veloz ajuste de la política monetaria en los próximos meses.

Las tasas de interés más altas normalmente afectan los precios del oro, un activo que no rinde intereses.

El miércoles, la Reserva Federal elevó su tasa de interés de referencia en un cuarto de punto porcentual y también proyectó dos incrementos más antes de fines de año, en comparación con un solo ajuste previsto anteriormente. Pero el oro obtuvo un impulso más temprano en el día de las tensiones geopolíticas y riñas comerciales, después de que China dijo que estaba dispuesta a responder si el presidente estadounidense, Donald Trump, cumple con su amenaza de aplicar aranceles a las importaciones chinas.

Desaceleración en China

Los precios de la mayoría de los metales básicos cayeron el jueves luego de datos que indicaron una desaceleración en el crecimiento económico de China, el principal consumidor de insumos de uso industrial.

La producción industrial, la inversión y las ventas minoristas crecieron en China menos de lo esperado en mayo, lo que sugiere una mayor debilidad en el futuro si continúa la ofensiva contra los préstamos de mayor riesgo y la contaminación.

El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres cerró con una baja de 1.1% a 7,177 dólares la tonelada, tras haber alcanzado máximos en cuatro años y medio de 7,348 dólares la semana pasada por preocupaciones por las negociaciones contractuales en el mayor yacimiento mundial.

Los metales también fueron presionados por un alza de las tasas de interés y el uso de un tono menos expansivo por parte de la Reserva Federal, dijo el analista Casper Burgering, de ABN AMRO.

Según Burgering, tasas más altas probablemente fortalezcan al dólar, lo que encarecerá a los metales que cotizan en esa divisa para compradores con otras monedas y reducirá la demanda. “Es una combinación de ambos factores, China y la Fed”, indicó en referencia a la caída de los precios.

Sin embargo, para el analista, los fundamentos de oferta y demanda siguen siendo buenos.