El oro bajó el lunes, en línea con un retroceso en los precios del petróleo, cediendo parte de las ganancias de la semana pasada, pero los movimientos se acotaron a un rango ante la escasa liquidez del mercado en una semana reducida por las festividades de fin de año.

El metal subió casi 1% durante la semana de Navidad, pero sigue en camino de caer por sexto trimestre consecutivo, su mayor racha de pérdidas trimestrales desde mediados de la década de 1970. En lo que va del año, el metal ha caído casi 10 por ciento.

El oro al contado cedió 0.85%, a 1,066.35 dólares la onza, mientras los futuros del oro en Estados Unidos para entrega en febrero perdieron 7.60 dólares la onza, o 0.7%, a 1,068.30 dólares.

Los precios tocaron este mes mínimos desde principios del 2010, al anticiparse a la primera subida de las tasas de interés en Estados Unidos en casi una década. Aunque el oro recuperó terreno perdido tras el anuncio, después de que los operadores cubrieron sus posiciones cortas, sigue bajo presión, esperando más pistas sobre la política monetaria.

Si uno mira la caída del último año, se debió casi de forma exclusiva a un dólar mucho más fuerte y eso se debió a que la Fed fue el único banco central que subió las tasas con convicción , afirmó el analista de ING Hamza Khan.

La cuestión es si el oro va a recuperarse o no en 2016, dependiendo no de si la Fed sube las tasas o no, porque eso parece ser algo que se da por descontado, sino de si es el único que las incrementará , agregó.