Los precios del oro rebotaron el miércoles tras caer más temprano por debajo de los 1,900 dólares, un día después de sufrir su ola liquidadora más drástica en siete años y luego de que datos sombríos destacaron las preocupaciones que genera la pandemia del coronavirus.

El oro al contado subió 1.4% a 1,937.42 dólares por onza, después de caer hasta 2.5% previamente.

Los futuros del oro en Estados Unidos subieron 0.1% a 1,949 dólares por onza.

El martes, el oro se desplomó hasta 6.2%, su peor caída diaria desde abril de 2013.

La plata, que el martes se hundió 15%, su mayor descenso desde octubre de 2008, ganó el miércoles 4.3% a 25.85 dólares la onza. “Esa caída fue una corrección saludable (...) Para fin de año veremos nuevos máximos históricos, con el oro probablemente a 2,500 dólares la onza y la plata en 35 dólares”, dijo Phillip Streible, estratega jefe de mercado de Blue Line Futures.

“Tenemos los mismos factores fundamentales que respaldan al oro”, añadió. “La Reserva Federal de Estados Unidos se mantendrá moderada durante un período prolongado. Ya han dicho que permitirán que la inflación se eleve por encima de sus objetivos”.

Las grandes medidas de estímulo tienden a respaldar el oro, que a menudo se considera una cobertura contra la inflación.

En otros metales preciosos, el platino ganó 0.7% a 936.36 dólares por onza, mientras que el paladio subió 1.5% a 2,122.11 dólares por onza.