El oro subió más de 1% el miércoles, porque la escalada de las tensiones en Siria, las sanciones de Estados Unidos a Rusia y la disputa comercial entre Washington y Pekín presionaron a los mercados bursátiles y al índice dólar.

El metal precioso tocó máximos en dos semanas, gracias a que se avivó el apetito por activos considerados de bajo riesgo.

El paladio, beneficiado por expectativas de que las sanciones a Rusia podrían reducir el abastecimiento, subió un poco más tras ganar casi 6% en los últimos dos días.

En las últimas operaciones de la sesión, el oro al contado subió 1.4%, a 1,358.06 dólares la onza, luego de tocar un máximo desde el 25 de enero, a 1,365.23 dólares.

Los futuros del oro en Estados Unidos ganaron 14.10 dólares, o 1.1%, a 1,360 dólares la onza.

“La búsqueda de refugio seguro, recientemente por las tensiones con Siria, sumado a un dólar más débil, siguieron respaldando al oro hoy”, dijo David Meger, de High Ridge Futures. El oro suele ser percibido como un activo seguro en tiempos de incertidumbre política y financiera.

Eso ha generado una buena demanda de oro a través de fondos respaldados por oro y negociados en bolsa, dijo Simona Gambarini, analista de Capital Economics.

“El oro se está beneficiando de la sensación de que carece de riesgos y porque la gente trata de cubrirse contra peores escenarios”, agregó.

Las acciones europeas cayeron tras dos días de avances después de que las tensiones sobre Siria y las sanciones de Estados Unidos llevaron al rublo a un mínimo en dos años, mientras que el temor a una guerra comercial favoreció a activos seguros en detrimento del dólar.

Plata también gana

En cuanto a otros metales preciosos, la plata subió 1.4%, a 16.79 dólares la onza, tras tocar más temprano un máximo en dos semanas a 16.87 dólares. El platino ganó 1% a 933.30 dólares.

El paladio subió 1.2%, a 963.50 dólares, luego de tocar máximos en dos semanas a 971.30 dólares.  El metal, del cual más de 40% se produce en Rusia, repuntó con fuerza esta semana, porque las sanciones contra Moscú alimentaron un rebote técnico.