Los precios del oro se estabilizaron el miércoles, cediendo sus ganancias previas por una caída de los precios del petróleo e ignorando el respaldo derivado de la baja del dólar y las acciones, mientras los inversores permanecen cautos antes de una prevista alza de tasas de la Reserva Federal la próxima semana.

El banco central estadounidense elevaría las tasas de interés por primera vez en casi una década durante su próxima reunión de política monetaria el 15 y 16 de diciembre.

Un alza en las tasas debería afectar la demanda del oro que no devenga intereses. El lingote ha perdido 9% de su valor este año y se dirige a su tercer año a la baja.

El oro al contado subió 1% a un máximo de sesión de 1,085.20 dólares la onza, pero luego bajó a 1,074.31.

El metal está 35 dólares por encima de mínimos de casi seis años vistos la semana pasada.