Los precios del oro cayeron el viernes y se alejaron aun más de los máximos de nueve semanas alcanzados en la sesión global, aunque registró su mejor semana desde agosto, ya que un dato mejor de lo esperado sobre el empleo en Estados Unidos impulsó al dólar y a los mercados accionarios.

El oro al contado subió inicialmente el viernes a un máximo de inicios de noviembre en las operaciones globales de 1,112 dólares la onza; sin embargo, cotizó con una pérdida de 0.9%, a 1,098.84 dólares la onza, rompiendo una racha de cuatro sesiones consecutivas de ganancias.

En tanto, los futuros del oro en Estados Unidos para entrega en febrero cerraron con una baja de 0.9%, a 1,097.90 dólares la onza.

El nerviosismo por la economía china ha atemorizado a los mercados globales durante esta semana y llevó a los inversores a buscar activos de refugio, lo que provocó la fuerte alza del oro.