Los precios del metal dorado se sacudieron de la fortaleza del dólar y escalaron el jueves a máximos de casi dos semanas, después de datos que apuntaron a un descenso de las presiones inflacionarias en Estados Unidos, lo que elevó las expectativas de un recorte de tasas de interés de la Reserva Federal (Fed).

El oro al contado ganó 0.7%, a 1,288.03 dólares por onza, tras tocar un máximo de 1,288.87 dólares previamente, su mayor nivel desde el 17 de mayo.

El metal precioso revirtió su tendencia de más temprano en la sesión, cuando bajó a mínimos desde el 23 de mayo, a 1,274.44 dólares. Los futuros del oro de Estados Unidos, en tanto, cerraron con un avance de 0.5%, a 1,287.1 dólares de la onza.

Aunque datos mostraron un sólido crecimiento del Producto Interno Bruto en el primer trimestre, una medición de inflación seguida por la Fed se incrementó a una tasa de 1% el trimestre pasado, por debajo del 1.3% reportado inicialmente.

Las autoridades del banco central probablemente desestimarán el avance del crecimiento en el trimestre pasado y se enfocarán en la débil demanda interna y la inflación, cuando se reúnan el próximo mes.

El oro también se sacudió de la presión inicial de la fortaleza del dólar, que rondó un máximo de dos años frente a una canasta de seis importantes monedas.

El dólar ha sido la cobertura preferida frente a la guerra comercial, lo que repite una tendencia del año pasado.

Entre otros metales preciosos, la plata subió 0.7%, a 14.52 dólares la onza; el platino ganó 0.6%, a 796.25 dólares, y el paladio escaló 1.3%, a 1,366.51 dólares la onza.