El oro tocó ayer nuevos máximos históricos al superar la barrera de los 1,250 dólares por onza, impulsado por su atractivo como valor de refugio ante la volatilidad de los mercados financieros.

El oro al contado subió hasta 1,251.20 dólares la onza, pero finalizó lejos de los máximos a 1,238.70, esto es una ganancia diaria de 2.07 dólares.

Mientras que el contrato estadounidense para entrega en agosto tocó un máximo de 1,254.50 dólares, para cerrar con un alza de casi 5 dólares a 1,245.60 dólares la onza.

En las últimas semanas, el oro ha sido apuntalado por los temores de un contagio de los problemas fiscales de la zona euro, así como por las preocupaciones de que esto golpee el ritmo de recuperación de la economía mundial.

Prueba de lo anterior es la advertencia que Fitch hizo ayer a Gran Bretaña, al indicar que enfrenta un enorme desafío para recortar la deuda del gobierno y dijo, que probablemente sus planes de austeridad podrían no ser suficientes.

Por lo que, los inversionistas de los mercados europeos optaron por refugiarse en activos como el metal dorado.

En Londres, el oro rompió por primera vez en su historia la barrera de los 1,250 dólares al subir hasta 1,251.85 dólares en la sesión.

Asimismo, el metal precioso estableció récord en euros, libras esterlinas y francos suizos.

Así, en un ambiente de constante aversión al riesgo, ante las turbulencias financieras, en lo que va del año el oro gana casi 13 por ciento.

Y se espera que continúe con su tendencia alcista en los siguientes meses, ya que además de verse apoyado por compras de seguridad, se prevé que la demanda mundial se incremente en el trimestre actual.

De acuerdo con el Consejo Mundial del Oro, la demanda se verá impulsada por compras de bancos centrales, así como por los fondos negociados en bolsas (ETF).