El oro cedió el viernes parte de sus ganancias, con el desplome de la lira turca impulsando la demanda de lingote como una inversión segura y valorizando al dólar, lo que encarece al metal para los compradores que poseen otras monedas.

Los inversionistas optaron por la seguridad del billete verde ante el desplome de hasta 23% de la lira turca a un mínimo récord, de la depreciación del rublo ruso a un piso de más de dos años y del declive del euro y la libra a sus niveles más bajos en un año.

Como la agitación en Turquía se propagó a otros mercados, el oro —usado tradicionalmente como inversión segura en tiempos de incertidumbre— también recibió interés adicional, dijo Ole Hansen, el analista de Saxo Bank, pero eso era contrarrestado por el efecto de la apreciación del dólar.

“Hay una batalla en desarrollo entre el fortalecimiento del dólar y cierta demanda de refugio ante el riesgo de contagio derivado del colapso de la ira”, agregó.

Pero luego el lingote frenó su avance. El oro al contado cotizó sin cambios en 1,211.94 dólares la onza, con el dólar apreciándose 0.9% frente a una cesta de monedas. El oro cerró la semana casi estable, tras cuatro semanas consecutivas de caídas.

Los futuros del oro en Estados Unidos cayeron 90 centavos, o 0.1%, a 1,219 dólares la onza.

El oro se ha depreciado más de 11% desde un máximo en abril a un mínimo de un año de 1,204 dólares la onza la semana pasada, cuando el billete verde subió a máximos de 13 meses y los inversores abandonaron posiciones en el oro y empezaron a especular sobre precios más bancos.

Analistas prevén que la Reserva Federal de Estados Unidos eleve las tasas de interés en su reunión de política monetaria del próximo mes, lo que impulsaría al dólar y a los rendimientos de los bonos del Tesoro y reduce el atractivo del oro, que no rinde intereses.

Entre otros metales preciosos, la plata perdió 0.9% a 15.27 dólares la onza, mientras que el platino bajó 0.2% a 828.50 dólares la onza. En tanto, el paladio avanzó 0.1% a 907.80 dólares la onza. Los tres metales cerraron la semana casi sin cambios.

El cobre bajó el viernes y marcó su segundo declive semanal consecutivo, en medio de la apreciación del dólar a un máximo de 13 meses por preocupaciones sobre los efectos del desplome de la lira turca.