Los precios del oro cerraron estables tras un aumento inicial, ya que el avance de las bolsas redujo el interés por el lingote, aunque el mercado fue apoyado por la preocupación por el crecimiento global y las expectativas de posturas más moderadas de los principales bancos centrales.

El oro al contado operó estable en 1,416.98 dólares la onza, luego de escalar a 1,435.99 dólares, máximo desde el 25 de junio. Los futuros del oro en Estados Unidos cerraron con un alza de 1%, a 1,420.90 dólares por onza.

El S&P 500 cerró en máximos récord y el retorno del bono a 10 años del Tesoro estadounidense bajó por temor a una recesión global y expectativas de recortes de las tasas de interés.

La tendencia para el metal, que la semana pasada tocó un máximo de seis años de 1,438.63 dólares, sigue siendo positiva, indicaron analistas, gracias a un panorama más moderado de los principales bancos centrales y a la escalada de la tensión entre Estados Unidos e Irán.

La nominación de la jefa del FMI, Christine Lagarde, como sucesora de Mario Draghi en el Banco Central Europeo reforzó expectativas de una política monetaria expansiva en el bloque.

Los operadores manifestaron su aprobación empujando el rendimiento del Bund alemán a 10 años a mínimos récord. En EU, los rendimientos de la deuda del Tesoro cayeron a mínimos de más de dos años y medio.

En el frente técnico, el lingote encontraría soporte en el cierre del martes, en torno a 1,418 dólares, y podría encontrar resistencia cerca de 1,440 dólares.