Los precios del oro subieron a un máximo de cerca de dos semanas, esto tras débiles datos de inflación en Japón, en una jornada de poco movimiento, ya que los inversores en Estados Unidos volvían del fin de semana largo por Navidad y con los mercados en Londres aún cerrados.

La mayoría de analistas considera que el metal precioso estará apoyado en el 2017 por los temores respecto a la salud de los bancos europeos y por la incertidumbre sobre las políticas del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump.

El precio del oro podría debilitarse en el corto plazo si los rendimientos de la deuda estadounidense siguen subiendo, agregaron los expertos.

El oro al contado subió 0.5%, a un precio de 1,139.42 dólares la onza, tras trepar más temprano en la jornada a 1,148 dólares por onza, siendo su precio más fuerte desde el 14 de diciembre. Los futuros del oro en EU finalizaron la sesión con un alza de 0.45%, a 1,138.8 dólares la onza.

La industria en China anotó en noviembre ganancias más sólidas en tres meses. En Japón, el Índice de Precios al Consumidor subyacente tuvo su noveno mes seguido de desaceleración, ante el declive en gasto de hogares.

El avance del lingote fue limitado por un dólar más firme, que se apreció contra el euro y el yen, tras datos de vivienda en Estados Unidos más sólidos de lo esperado y ante expectativas de una más agresiva Reserva Federal. Un dólar más alto reduce la demanda de materias primas porque las encarece para tenedores de otras divisas.

La plata ganó 1.6%, en un precio de 15.96 dólares por onza; el platino subió 1.3%, a 900 dólares por onza, y el paladio avanzó 2.8%, a 674.4 dólares la onza. (Con información de agencias)

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