Los precios del oro cerraron prácticamente sin cambios el lunes, cerca de un máximo de casi ocho años alcanzado la semana pasada, por el fuerte aumento en los casos globales de coronavirus que golpea las esperanzas de una recuperación económica global.

El oro al contado cayó 0.1% a 1,769.52 dólares la onza, a 9.54 dólares de los 1,779.06 dólares que tocó el miércoles, su nivel más alto desde octubre de 2012.  En tanto, los futuros del oro en Estados Unidos ganaron 0.1% a 1,781.20 dólares.

Los casos de coronavirus han aumentado en Estados Unidos, donde California ordenó que los bares cerraran el domingo y el estado de Washington puso en pausa sus planes de reapertura de la economía, mientras que las tasas de infección siguen creciendo en países como Brasil e India.

“El catalizador (para que el oro llegue a 1,800 dólares la onza) ya está aquí. Los crecientes casos en Estados Unidos y las preocupaciones sobre una segunda ola en Europa y Asia posiblemente desacelerarán cualquier potencial rebote de la economía y eso convertirá al oro en un tipo de activo de alta demanda”, dijo Michael Hewson, analista jefe de CMC Markets UK.

La constante propagación del coronavirus limitaba el optimismo en torno a una rápida recuperación de la economía global, lo que enviaba a las acciones globales a mínimos de dos semanas.

Entre otros metales preciosos, el paladio ganó 2.5% a 1,906.15 dólares la onza, mientras que el platino subió 2.1% a 807.39 dólares la onza y la plata sumó 0.1% a 17.77 dólares la onza.