Nueva York - El oro retrocedió este lunes ante las preocupaciones sobre la economía mundial, aunque las operaciones fueron menores a las normales debido a que el gigantesco huracán Sandy se aprestaba a tocar tierra en la Costa Este de Estados Unidos y las autoridades cerraron la bolsa de Nueva York.

La semana pasada, el oro cayó por tercera semana consecutiva debido a una serie de datos económicos de Estados y a la incertidumbre sobre el futuro del estímulo de la Reserva Federal.

El precio del oro al contado perdía 0.2% a 1,708.06 dólares la onza, mientras que los futuros del oro estadounidense para entrega en diciembre cerraron con una pérdida de 3.20 dólares la onza, a 1,708.70 dólares la onza. El volumen transado cayó a un tercio de su promedio de 30 días.

El huracán Sandy, que según meteorólogos podría convertirse en el mayor ciclón en golpear el territorio continental de Estados Unidos, provocó el primer cierre en 27 años de Wall Street por factores climáticos. Se espera que los mercados bursátiles del país permanezcan sin actividad el martes.

Más allá del limitado volumen de transacciones, el mercado del oro mayormente ignoró al huracán Sandy, que se espera afecte una franja que va desde la costa media del Atlántico a Canadá en la que residen unas 50 millones de personas.

El lingote podría moverse dentro de un estrecho rango en el corto plazo debido a la incertidumbre por el resultado de las elecciones presidenciales del 6 de noviembre en Estado Unidos, en momentos en que los sondeos indican que existe un empate virtual entre el mandatario Barack Obama y su rival republicano Mitt Romney.

En otros metales preciosos, la plata cerró con una caída de 1%, a 31.73 dólares la onza.

El platino bajó 0.5% a 1,530.74 dólares la onza.

El paladio retrocedió 0.8%, a 587.72 dólares la onza.

Rob