La onza troy del oro cayó a un mínimo de tres meses y medio en el Commodity Exchange (Comex), mientras que los mercados accionarios avanzaban impulsados por las expectativas de que los legisladores estadounidenses estarían cerca de alcanzar un acuerdo para evitar el denominado precipicio fiscal, situación que reduciría la demanda de metales preciosos como una alternativa de inversión.

El contrato del oro para entrega en febrero perdió 1.6% para cerrar en 1,670.70 dólares la onza, durante la sesión llegó a caer hasta los 1,662 dólares, su menor cotización desde el 31 de agosto.

La caída del metal dorado se amplió tras perforar el soporte clave de los 1,680 dólares, ante señales de progresos sobre un compromiso para evitar medidas de austeridad por 600,000 millones de dólares que podrían llevar a la primera economía del mundo a una recesión.

La semana pasada, los precios rompieron el piso de su promedio móvil de 100 días, que había estado en niveles de 1,700 dólares la onza. El oro ahora está operando por debajo de varios promedios móviles, lo que sugiere que la tendencia del metal es a la baja.

El lingote, tradicionalmente utilizada como cobertura contra la inflación, ha caído en nueve de las últimas 11 semanas.

Los precios del metal también de dirigen a un descenso de 6% en el trimestre, que sería su peor desempeño trimestral desde el mismo periodo del 2008, en el momento crítico de la crisis económica mundial. Pese a las pérdidas registradas, en lo que va del año aún acumula un rendimiento de 8 por ciento.

Las diferencias sobre cómo resolver el precipicio fiscal se estrecharon el lunes cuando el presidente Barack Obama realizó una contraoferta a los republicanos que incluye un importante cambio en la posición sobre los aumentos de impuestos a los más ricos.

Las expectativas sobre que un acuerdo podría ser inminente impulsaron a los activos de mayor riesgo, como los mercados accionarios.