El oro cedió sus ganancias tras tocar un máximo de más de siete años y medio el miércoles, porque los inversionistas vendieron el metal precioso y otras clases de activos ante un aumento global de los casos de coronavirus que propició una huida hacia el dinero en efectivo.

Los precios del oro al contado cerraron casi sin cambios en 1,776.21 dólares la onza, tras tocar su punto más alto desde octubre de 2012 en 1,779.06 dólares. Los futuros del oro en Estados Unidos bajaron 0.4% a 1,775.10 dólares.

“La gente sólo va hacia el efectivo. Están aligerando las inversiones de sus carteras”, dijo Michael Matousek, jefe de comercio de U.S. Global Investors, citando el aumento de las infecciones por Covid-19.

“Cuando se trata de un riesgo para casi todo, tienes gente vendiendo oro. Están vendiendo un poco de todo en general”, agregó. La creciente preocupación por la aceleración de la pandemia de coronavirus hacía que las acciones globales bajaran el miércoles. “Todos están preocupados por una segunda ola de coronavirus, no sólo en Estados Unidos, sino en Latinoamérica, Brasil y Rusia”, dijo Jigar Trivedi, analista de materias primas en la correduría Anand Rathi Shares.

El paladio bajó 2.1% a 1,883.06 dólares la onza, el platino cayó 3.1% a 803.65 dólares y la plata retrocedió cerca de 2% a 17.59 dólares.