El oro alcanzó el lunes su máximo nivel en un mes, mientras el dólar recortaba ganancias y las acciones pasaban a negativo, con la confianza de los inversionistas impulsada por las expectativas cambiantes sobre el momento en que tendría lugar un alza de las tasas de interés en Estados Unidos.

El oro al contado llegó a su mayor nivel desde el 11 de diciembre, a 1,231 dólares la onza en el mercado asiático, y subió 0.3%, a 1,225.86 dólares.

Los futuros del oro en Estados Unidos para febrero ganaron 0.8%, a 1,226 dólares. El metal estuvo respaldado por las caídas en los mercados de acciones europeos y estadounidenses, después de que los precios del petróleo cayeron a su piso desde abril del 2009.

Los precios débiles del crudo suelen afectar al oro, pues reducen la necesidad de este metal como cobertura frente a la inflación conducida por el petróleo. Pero como los mercados de valores han sido golpeados recientemente por la persistente debilidad de los precios del crudo, la búsqueda de refugio seguro impulsó al metal precioso.