El oro cayó el viernes por la solidez de las acciones y el dólar, pero los temores sobre una recesión global y la falta de claridad en la guerra comercial en la que se han enfrascado Estados Unidos y China hicieron que el lingote cerrara al alza por tercera semana seguida.

El oro al contado cedió 0.5%, a 1,514.70 dólares la onza, acumulando un avance de 1% en la semana. Los futuros del oro en Estados Unidos bajaron 0.5%, a 1,523.60 dólares.

“El Índice Dólar se está fortaleciendo un poco, los futuros de las acciones están volviendo (...) Estamos volviendo un poco a los activos más riesgosos”, dijo Phillip Streible, estratega de RJO Futures, agregando que el lingote podría estar experimentando también una toma de beneficios.

Las expectativas de un estímulo económico más oficial para la economía y el alivio del avance del mercado de bonos generó una amplia alza de las acciones estadounidenses el viernes, al cierre de una complicada semana.

El oro ha ganado más de 100 dólares desde inicios de agosto, en medio de un declive del rendimiento de los bonos a nivel global, un aumento de las tensiones comerciales y una serie de decepcionantes datos económicos a nivel mundial.

En el apartado técnico, el oro al contado podría caer a un rango de 1,483-1,503 dólares la onza, de acuerdo con el analista de Reuters Wang Tao.

En otros metales preciosos, la plata cayó 0.6%, a 17.16 dólares la onza, aunque cerró su segunda semana seguida al alza.

Por su parte, la mayoría de los precios de los metales industriales cayó el viernes, debido a la incertidumbre sobre el impacto en la demanda que tendrá la desaceleración del crecimiento global, aunque el aluminio subió por una potencial escasez de suministro.

El níquel referencial en la Bolsa de Metales de Londres tocó este mes su mayor nivel en 16 meses.

Ello, por temores a que el mayor productor mundial, Indonesia, adelante una prohibición sobre las exportaciones del mineral.