La OPEP y sus aliados volvieron a tener dificultades para bombear suficiente petróleo en agosto para satisfacer la demanda mundial que se está recuperando de la pandemia de coronavirus, lo que podría aumentar la presión al alza sobre los precios.

Varios miembros de la OPEP+, como Nigeria, Angola y Kazajistán, han tenido dificultades en los últimos meses para elevar la producción debido a años de falta de inversión o a trabajos de mantenimiento que se han retrasado por la pandemia de Covid-19.

La producción por encima de los objetivos ha sido tradicionalmente uno de los principales problemas de la OPEP, pero la situación ha cambiado en los últimos años a medida que la inversión ha ido fluyendo hacia el sector renovable como parte de la transición energética mundial.

A pesar del aumento de las energías renovables, el mundo sigue consumiendo cantidades casi récord de crudo, lo que supondrá una presión adicional para que Arabia Saudita y los otros productores del Golfo de la OPEP bombeen más petróleo en los próximos años.

El martes, dos fuentes de la OPEP+ dijeron a Reuters que el cumplimiento de los recortes de producción de petróleo por parte de la OPEP+ aumentó al 116% en agosto. La cifra, que excluye a México, se compara con el 109% del mes previo y se da en momentos en que el grupo subió el bombeo en 400.000 barriles diarios en agosto y septiembre.

La incapacidad de algunos miembros para elevar la producción a los niveles acordados sugiere que podría producirse una brecha en la oferta a medida que el grupo avanza en su plan de alzas mensuales de bombeo para eliminar el resto de los recortes récord de la oferta realizados en 2020.

Esto podría aumentar la carga de los principales productores, como Arabia Saudita, si la demanda empieza a recuperarse realmente y a superar los niveles anteriores a la pandemia, lo que, según los pronósticos, podría ocurrir en el segundo trimestre del próximo año.

A principios de este mes, la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados encabezados por Rusia, una alianza conocida como OPEP+, acordaron aumentar los objetivos de producción en 400,000 bpd más en octubre.

Los datos de producción de agosto muestran que los principales subproductores fueron los miembros africanos de la OPEP, Nigeria y Angola, además Kazajistán, que no es miembro del cartel.

La escasa inversión, la falta de exploración y la salida de algunas grandes petroleras han obstaculizado los esfuerzos de Angola y Nigeria por aumentar el bombeo, un problema que se espera que siga afectando a los productores de África Occidental en un futuro próximo.