Los representantes de la OPEP presentes este miércoles en Viena se ponían de acuerdo para preparar una reducción de sus objetivos de producción, pese a la demanda explícita de Donald Trump de mantener el nivel de las extracciones.

Frente a la caída del precio del oro negro, de más de 30% en los dos últimos meses, varios ministros presentes en la capital austríaca en la víspera de una reunión de dos días de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) afirmaron que quieren alcanzar un acuerdo que limite sus extracciones.

Pero el grupo deberá convencer a cada uno de sus miembros de que se pliegue a su decisión. Irán, el tercer mayor productor de la OPEP, ya pidió una exención.

"Debemos ser excluidos de cualquier decisión de reducción de la producción mientras no se retiren las sanciones estadounidenses ilegales", reclamó el ministro de Petróleo iraní, Bijan Namdar Zanganeh, a su llegada a Viena la noche del miércoles.

La decisión de recortar la producción iría en contra del deseo del presidente estadounidense, Donald Trump, que exhortó a la OPEP a seguir produciendo a niveles elevados para mantener bajos los precios del crudo.

Los ministros de dos potencias del petróleo, Arabia Saudita y Rusia, mantuvieron entre tanto un perfil bajo, ya que las modalidades del acuerdo aún no están selladas, ni siquiera en lo que respecta al nivel de reducción de cada país.

Arabia Saudita e Irán viven fuertes tensiones, después de que la prensa financiera informara de que el ministro saudita de Energía, Jaled al Faleh, se reunió con un representante estadounidense encargado de las relaciones con Irán en su hotel de Viena el miércoles.

"Si Estados Unidos quiere unirse a la OPEP, consideraremos la cuestión", bromeó el ministro iraní antes de afirmar que si Estados Unidos "quiere presionar a Irán a través de la OPEP, no es profesional".