Los países petroleros se debaten entre los que quieren profundizar los recortes, con el objetivo de aumentar el precio del barril, y los que se oponen, porque necesitan producir más para alimentar sus presupuestos.

Tras más de seis horas de reunión, los países de la OPEP y sus socios petroleros no lograron ponerse de acuerdo este jueves 5 de diciembre sobre si mantienen o recortan la producción de crudo en un contexto de frágil demanda mundial, y aplazaron la decisión al viernes.

Desde hace un año, los 14 miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus diez socios externos, entre ellos Rusia (que forman la llamada OPEP+) mantienen su compromiso de reducir la producción en 1.2 millones de barriles diarios (mbd) en relación al nivel de octubre de 2018.

El acuerdo se aplicará hasta marzo de 2020, pero esta semana debían decidir si lo renuevan, en dos reuniones previstas el jueves y el viernes.

En la primera de ellas, durante seis horas encerrados en la sede de la OPEP en Viena, los miembros del cártel no lograron acercar posiciones. "Mañana", dijo el ministro venezolano del Petróleo, Manuel Quevedo, sin dar más detalles sobre los obstáculos de la negociación.

Los países petroleros se debaten entre los que quieren profundizar los recortes, con el objetivo de aumentar el precio del barril, y los que se oponen, porque necesitan producir más para alimentar sus presupuestos.

"Tenemos muchas posibilidades de prorrogar el acuerdo y de ajustar las cuotas", es decir, recortar la producción un poco más, había dicho el ministro ruso de Energía, Alexandre Novak, al salir de un comité técnico a media tarde del jueves.

Novak habló de una cifra de 500,000 barriles diarios, lo que llevaría los recortes totales a 1.7 mbd, si se confirmara esta opción que los analistas ven como más probable.

Rusia es el segundo productor de petróleo del mundo, por detrás de Estados Unidos.

Por su parte, el nuevo ministro saudita de Energía, Abdel Aziz bin Salmán, hermanastro del príncipe heredero Mohamed bin Salmán, se limitó a afirmar que el viernes será "un gran día", sin especificar si hubo pacto.

Arabia Saudita, líder de facto del cartel, es el tercer productor del mundo y primer exportador.

Frágil demanda

La demanda mundial de petróleo podría verse afectada por la guerra comercial, que afecta al crecimiento de China, gran consumidora de crudo, así como por el débil crecimiento mundial.

Un contexto que incita a la OPEP y sus socios a la prudencia, apuntan los analistas.

A esto se suman los niveles de producción de los países de fuera de la OPEP, actualmente en niveles récord.

Estados Unidos, primer productor mundial desde 2018, produce grandes cantidades de petróleo de esquisto, mientras Brasil y Canadá también aumentaron su producción.

El precio del barril sigue relativamente estable desde la última reunión del cartel, en julio, alrededor de los 60 dólares para el Brent (la referencia en Europa).

La jornada estuvo marcada también por una manifestación de medio centenar de ecologistas ante la sede de la OPEP para pedir el fin de las energías fósiles.

El secretario general de la OPEP, Mohammed Barkindo, decidió recibir a algunos de ellos en el hall del edificio y les aseguró que no hay "negacionistas del cambio climático" en el cartel, a pesar de que en julio había afirmado que los activistas climáticos son "la peor amenaza" para la industria petrolera.

Las reuniones de esta semana en la OPEP serán las últimas de Ecuador como miembro del cartel tras su anuncio de abandonar la organización en 2020 para poder aumentar su producción e intentar así mejorar su delicada situación fiscal.

Venezuela, que a partir de 2020 será el único país latinoamericano de la OPEP, llegó por su parte a Viena con el reciente anuncio de Estados Unidos de sanciones a seis buques por transportar petróleo venezolano a Cuba, en el marco de la fuerte presión de la administración de Donald Trump al gobierno del presidente Nicolás Maduro.

kg