Los precios del petróleo subieron pero cerraron bajo un máximo de sesión sobre los 40 dólares por barril, presionados por dudas sobre el momento y el resultado de una reunión de la OPEP y de sus aliados para extender el pacto de recorte de bombeo.

Los precios se vieron apoyados por una reducción de los inventarios de crudo en Estados Unidos en la última semana, aunque subieron los de gasolina.

“Como la demanda de productos sigue siendo baja, los inventarios de gasolina mostraron un crecimiento sólido, mientras que los destilados mostraron un incremento”, dijo Matt Smith, director de investigación de productos básicos en ClipperData.

Arabia Saudita y Rusia tienen un acuerdo para extender los recortes, pero la conferencia del jueves podría no ocurrir, dijeron fuentes a Reuters.

Los precios del crudo habían caído más temprano luego de que Bloomberg reportó que se dudaba la celebración del encuentro.

“Los precios se han mantenido sólidos esta semana al saberse que la reunión sería antes”, dijo Olivier Jakob, analista de petróleo de Petromatrix. “El retroceso se debe definitivamente a las últimas noticias sobre la OPEP”.

Los futuros del crudo Brent para agosto subieron 22 centavos, o 0.56%, a 39.79 dólares por barril, tras cotizar en un máximo de 40.53 dólares, su precio más alto desde el 6 de marzo.  Los futuros del estadounidense West Texas Intermediate para julio subieron 48 centavos o 1.30% a 37.29 dólares por barril.

Ambos referenciales han estado subiendo en las últimas semanas. El Brent ha más que duplicado su valor desde que se hundió a mínimos de 21 años por debajo de 16 dólares en abril, cuando el WTI se negoció con valores negativos.

La mezcla mexicana de exportación finalizó en 32.64 dólares por barril, un aumento de 0.74% o  24 centavos. Lleva una racha de cinco jornadas al alza con 19.25% en dicho periodo.

Pero la recuperación de la economía de China y la salida de los confinamientos por el coronavirus en varias partes del mundo están apoyando los precios.

La OPEP+ está recortando su producción en 9.7 millones de barriles por día (bpd) -alrededor del 10% de los suministros globales antes de que empezara la crisis del Covid-19- durante mayo y junio para sostener los precios.