El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio alcanzó el viernes un nuevo máximo de cierre en siete meses después de una operación de liquidez del Banco Central Europeo esta semana que apuntaló la tónica del mercado, pero por tercer día no consiguió aguantar por encima de los 9,800 puntos.

Los inversores siguieron comprando acciones inmobiliarias y financieras pero recogieron ganancias en valores que se fortalecieron recientes, como los de fabricantes de autos.

"Los inversores empezaron a entrar en valores defensivos en la mitad de semana y la gente recoge ganancias en compañías automotrices que se compraron a principios de semana", expresó Yumi Nishimura, analista técnico senior de Daiwa Securities.

Toyota cayó un 0.6% y Nissan Motor

bajó un 1.1% después de las compras de esta semana por la debilidad del yen, iniciada por la inesperada acción de relajación monetaria del Banco de Japón del mes pasado.

El índice Nikkei trepó un 0.7% a 9,777.03 puntos, con lo que suma una ganancia de un 11.3% en la semana.

RDS