El índice Nikkei de la bolsa de Tokio cerró cerca de un máximo en casi ocho meses el miércoles por la influencia de los exportadores y las persistentes especulaciones de que un nuevo Gobierno japonés presionaría al banco central para que adopte medidas de política monetaria de mayor alcance.

El Nikkei subió un 0.6% y volvió a situarse en terreno "sobrecomprado" y su índice de fortaleza relativa de 14 días se colocaba en 70.9. Cualquier nivel superior a los 70 puntos se considera sobrecomprado y susceptible de un repliegue.

El referencial ha subido un 10.6% en el último mes por la debilidad del yen después de los comentarios del líder de la oposición, Shinzo Abe, sobre el Banco de Japón y la necesidad de unas medidas monetarias más agresivas.

Está previsto que el partido de Abe gane las elecciones generales del próximo domingo.

El Nikkei cerró con alza de 56.14 puntos, un 0.59%, a 9,581.46 unidades.

RDS